La californiana fue lo mejor de la primera jornada del festival de blues en donde hubo alguna decepción.
Primera jornada de la quinta edición del
Bilbao Blues Festival en el Arenal. Una triple velada abierta por los ritmos de baile, soul y funk de la banda de Santutxu The Cherry Boppers junto a Patricia Reckless. Luego llegarían los platos fuertes de esta primera jornada en donde maravilló una de las propuestas y decepcionó profundamente otra de ellas.
A las 20:45h. salía al escenario uno de los grandes de la armónica del blues como
Mark Hummel´s Blues Blowout. Gran decepción llegando a cansar y hasta aburrir. Su directo pecó de ser repetitivo, tocado sin mucha gana y muy lineal. Todas las canciones sonaron iguales. Canciones largas en donde había mucho hueco para los solos repetidos hasta la saciedad. Primero el piano, luego la guitarra y para terminar la armónica de
Mark Hummel. Siempre así. Gran parte de los temas que tocó en su casi hora y media de concierto fueron versiones destacando
Double Trouble de Otis Rush. En fin que Mark Hummel no destacó en esta primera jornada del festival y el resto de su banda cursó correctamente en un directo que desde luego no pasará a la historia del festival.
A las 22:30h. llegó lo mejor de la primera jornada del
Bilbao Blues Festival,
Judith Hill. En formato cuarteto, Judith estuvo bien arropada en el escenario y es que en un lado tenía a su padre en el bajo y en el otro a su madre a los teclados. Vestidos todos de negro,
Judith fascinó por su portentosa voz que es capaz en segundos de cambiar de registro sin despeinarse. Picó muchos estilos, algo de blues, mucho funk, mucho gospel y canciones con progresión con sus subidas y bajadas de emoción. Desde su primer tema,
Flame, quedaba claro que íbamos a presenciar un concierto muy variado.
Gypsy Lover evolucionó hacia el funk. Judith ha colaborado como corista con los más grandes de la música internacional, desde
Prince, en algunos momentos pensamos en él en lo musical y hasta en lo vocal cuando la voz de Judith era más aguda,
Michael Jackson o
Anastasia. La cima de la velada fue su tema más blues,
Cry, Cry, Cry en donde destacó en la guitarra.
Judith se despedía del público pero pudo tocar dos temas más en una onda muy funk recordando de nuevo al genio de Minneapolis. Una gran propuesta de
Judith Hill. Mucha calidad en la voz y gran despliegue musical el suyo con la guitarra y el piano. Gran sabor de boca para una artista joven que intenta rejuvenecer la música americana mezclando varios estilos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario