Leire llenó la explanada junto al museo Guggenheim con canciones propias y de su anterior banda.
Lugar: Abandoibarra.
Público: 13000 personas.
Duración: 100 minutos.
23/08/2026
Un año más Abandoibarra vuelve a los mismos defectos de siempre. Seguiremos sin comprender el dispositivo de seguridad para entrar a la explanada ya que es cuanto menos cuestionable por su peligrosidad. Se cierra tanto las escaleras del Guggenheim como la del paseo de Uribitarte ( sería la entrada más grande). De esta forma el público que viene de ver los fuegos, sol tiene un acceso. Debe ir por la parte trasera del Museo debajo del puente de La Salve por una acera mue estrecha invadiendo el carril bici e inclusive la carretera por donde pasan coches que no los ves venir ya que vienen de espaldas. Todavía es peor al llegar a la explanada. Ya que al tener solo un acceso se juntan los que viene de arriba de museo que no pueden bajar las escaleras con los que vienen de abajo. Todas esas miles y miles de personas tiene que cruzar un pasillo estrecho entre un bar con terrazas fuera y juegos infantiles y bajar unas escaleras en donde la educación brilla por su ausencia, y es que suelen estar ocupadas por gente que está sentada y no se mueve. Así de peligroso está desde hace años entrar en Abandoibarra. En tiempos de la plaza del Gas el consistorio se alegró del fin de los conciertos allí ya que les preocupaba la seguridad de entrada y salida al recinto. Pues poco o nada hemos mejorado.

Así 13000 personas asistieron al tercer concierto en Bizkaia de
Leire Martínez. El 1 de marzo estuvo en la sala Santana 27 y el mes pasado en el BigSound de Barakaldo. Leire ya estuvo hace 4 años en Abandoibarra con
La Oreja de Van Gogh. La guipuzcoana recordó ese concierto con unas palabras feas por omisión. Dijo que venía para presentar un disco llamado
Un Susurro en la Tormenta y que guardaba un recuerdo de ese concierto por la impresionante tormenta que había y la fuerte lluvia que cayó y no sé movió nadie y estaba lleno. Ahora vengo para presentar un disco nuevo con nueva banda. Muy mal
Leire ahí. Omitió que presentaba un disco de
La Oreja de Van Gogh y no suyo en solitario y es que a la banda que le ha dado la fama no la mencionó en ningún momento. Es más, dijo que iba a hacer canciones nuevas y que iba recordar también del pasado. Feo detalle ese cuando encima basas más de la mitad de tu setlist en canciones de
la Oreja, inclusive las que no cantaba ella.
Dicho esto
Leire Martínez comenzó su concierto puntual con una cuenta atrás en inglés cantada, como dijo en el trascurso de su concierto por su hijo y sus amigos de colegio, con fotos de pequeña de la propia Leire.
Mi Nombre fue el tema inaugural de su directo y la primera canción que publicaba en solitario. Un buen tema que fue bastante coreado por las miles de personas. Para el segundo tema,
Leire ya recuperaba un tema de su anterior banda cantada por ella,
El Último Vals en donde el público cantó todavía más alto. Volvió a su repertorio en solitario dejando la sensación que son temas todavía sin pulir, como poca garra. Tal vez
Tres Deseos fue el tema más flojo de la velada. Así que Leire volvió con otro par de temas de
La Oreja encabeza por un clásico como
El Primer Día del Resto de mi Vida.
En esta aventura
Leire Martínez se acompaña de una banda paritaria por primera vez, otro palo innecesario para sus ex compañeros, en donde el ex actor de Los Serrano
Víctor Elías es el director musical (ya le vimos el año pasado con
Coti en Getxo) y en donde también destacó su guitarrista Rosco. Tuvo muy buen sonido el directo con una buena puesta en escena tanto de luces como en imágenes en donde el pop fue el gran protagonista.
Leire estuvo demasiado habladora con largos monólogos, demasiados, algo que hacía que su concierto no cogiera el ritmo deseado. Siempre pidiendo palmas o ondear los brazos como en
Cometas por el Cielo. Los mejores momentos del concierto llegaron en el ecuador.
Leire acometió las canciones más recordadas y famosas de
La Oreja de Van Gogh cuando estaba
Amaia. Así con un público emocionado y hasta suspirando hizo un medley con
20 de Enero, Cuídate, Puedes Contar Conmigo y
La Playa. Supo a poco ya que cantó trozos de las canciones y no dejan de ser las mejores canciones y más recordadas del grupo donostiarra
La cima de la velada de largo fue la escalofriante interpretación de Leire del tema
Jueves. Con la leve melodía del piano de
Víctor Elías y las caricias en el violín de Milena Brody, la voz de
Leire demostró tener muy buenos registros, tiernos y emocionales demostrando mucho sentimiento en su interpretación llegando inclusive a cantar sin acompañamiento musical. Gran ovación muy merecida para este tema por su ex compañero Xabier San Martín en homenaje a las víctimas del 11m. Recta final del concierto en donde Leire se excedió todavía más en sus monólogos. La animada
Cabeza de Ratón escrita a tres por la propia
Leire,
María Peláe y
Alba Reche.
Leire comentó en la presentación que a las tres les preocupaba el tema de la violencia de género pero no como que es culpa de los hombres, es algo que nos implica a todos. Dijo que el objetivo no es que baje el número sino que sea 0. En la siguiente,
Su Maldición, reflexionó sobre las diferencias entre ricos y pobres diciendo que las guerras no las hacen los pobres. A pesar de una buena interpretación de Leire en las voces, la canción tampoco es de lo mejor que ha hecho. Tras decir que le habían dicho que tenía que cantar una canción a las flores,
Leire se lanzó a capela a cantar Clavelitos y
Una Rosa es una Rosa de Mecano. Un preámbulo para cerrar con el clásico de
La Oreja de Van Gogh de
Amaia Montero Rosas con un público jaleando la canción. El bis fue triple abierto por
La Niña que Llora en tus Fiestas, curioso que su gira se llame
Aquella Niña Tour, y cerrar con la muy coreada también
Inmortal.
Fin de un buen concierto de
Leire Martínez y su banda. Si algo ha dejado claro su directo es que aún le falta canciones propias y no solo en número sino en calidad y pegada. De momento sus nuevas canciones les falta ese algo especial y excepto un par de temas que son más redondos el resto no es nada especial. Siguen los patrones pop de su antigua banda y su resquemor hacia ellos sigue muy latente en ella, pero a pesar de ello sigue cantando sus canciones, que por otra parte son las más esperadas y cantadas y eso le va a pesar mucho en su carrera en solitario. No solo se dedica a cantar las canciones que hizo con
La Oreja de Van Gogh sino que también canta las de
Amaia Montero. Tal vez debería distanciarse de esas canciones en un futuro cercano para que su carrera en solitario pueda despuntar. Esta bien recordar las canciones de su antigua banda pero solo debería de cantar las que hizo ella y alguna otra versión de otros artistas para rellenar tiempo.