El donostiarra repasó los 40 años de su anterior banda pero también recuperó temas propios.
Segunda jornada de la quinta edición del festival getxotarra solidario
DalecandELA. La primera protagonizada por anrtistas nacionales, no bizkainos. Una velada muy interesante de veteranos de la musica nacional y que reunió a mucha público. Por fin parace que se va a poder disfrutar del festival sin lluvia. Y es que desde su primer año se han suspendido varias veces conciertos todos los años por intensas tormentas de agua y viento. El viernes no hubo ningún percance y eso se notó en la afluencia. Tal vez el viernes fue la velada que más público congregó en sus 5 años de andadura.
El primer plato fuerte de esta segunda jornada eran a partir de las 19:30h.
La Sonrisa de Julia con 25 años de carrera irregular. Su líder
Marcos Cao volvía al festival getxotarra tras su infructuosa participación el año pasado junto a
Carlos Ares al suspender su directo por tormenta.
Miedo al Ratón fue el primer tema de la tarde soleada en la que los cántabros presentaban su séptimo disco
Enemigo. Fue un directo correcto, sin grandes sorpresas en lo musical.
La Sonrisa de Julia siempre fueron una banda de pop correcta que mezcla letras con sentimientos con buenas melodías con una base acústica y animada. Un claro ejemplo fue el tema
Maratón con un estribillo bien marcado.Como gran influencia de la banda de
Marcos Cao está
Coldplay, muy acusada en su primer y gran éxito como es
Llevo tu Voz con Marcos sentado a los teclados. Destacaron otros temas como la alegre
Me gustas Tú, la más rockera de la velada
No Hay Quien Pare, o el guiño que hizo
Marcos Cao a la organización del festival para que les trajeran el próximo año con su otra banda más familiar como es Billy Boom Band tocando
Irrepetible, para cerrar su directo con un público cantando el tema. Un directo correcto y animado para abrir la tarde.
Como gran novedad de esta quinta edición del
DalecandELA Fest teníamos un segundo escenario. Tal vez el lugar no sea el adecuado y es que es un lugar de paso y se forma un buen tapón entre los que quieren ir a otro sitio de la explanada y los que quieren ver el concierto. Aún así bastante público disfrutó del directo del dúo guitarra y batería
Duobite. Ex miembros de bandas como Smile o Cancer Moon, Josu Aguinaga y Andrés Letamendia ofrecieron un directo que capturada la esencia del rock de los 90 con acercamientos al grunge con algún sonido pregrabada para que su música fuese más rica en matices. Destacaron temas como
La Tempestad con un inicio tranquilo hasta que rompe o
Buenos Chicos, canción que da título a su segundo disco. Como cierre Un tema nuevo llamado
Me Mueve Un buen directo de una banda que se debe prodigar más en directo.
Con gran presencia de público que llenaba la explanada, uno de los platos fuertes del día era el madrileño
Quique González. No es muy frecuente ver a Quique tocar en festivales de esta magnitud y es que su rock reposado con grandes matices corre el riesgo de perderse en la gran inmensidad. Pero el concierto funcionó muy bien. Con gran calidad y muy inspirado,
Quique fue repasando canciones de buena parte de sus discos comenzando su directo con
Terciopelo Azul para continuar con
Avería y Redención, y una muy destacable Miss Camisetas Mojadas. Con ese toque americano, el público estuvo siempre atentó a lo que se tocaba e inclusive aportaba voces. También fue un directo especial de
Quique González y es que tocó temas que no suele hacer. Confesó que era la primera vez que tocaba en la gira
Orquídeas y tampoco será muy habitual que toque el tema
Padres Huerfanos de la BSO de la película
La Ponia, rodada muy cerca de Getxo como dijo el cantautor madrileño. Se sentó a los teclados en
Cheques Falsos. Si que es cierto que tal vez abusó en la parte central de temas más reposados y tranquilos que a muchos les sacaría del concierto sino son conocedores de su discografía. En la recta final volvió a coger el impulso para tocar sus canciones más redondas. Así fueron sonando temas grandes como
Salitre con un público cantando suave el estribillo,
Kamikazes Enamorados, Charo y la consiguió una comunión total
Vidas Cruzadas que fue con la que cerró el directo. Muy bien
Quique González en el festival. Se le notó cómodo y bastante contento por la respuesta del público.
Poco se puede decir del concierto de
Mikel Erentxun recordando los 40 años de
Duncan Dhu. En hora y media es una sucesión de temas míticos de la música nacional de finales de los 80 y 90. Exito tras exito.
Capricornio fue el primer tema de la noche. Mikel con su banda ha llevado los temas de su anterior banda a otras sonoridades metiendo más matices y alejándose del sonido de sus primeros discos, más primitivos y hasta acústicos. Así este primer tema sonó a boogie y hasta mejoró en directo
La Barra de este Hotel llevándolo a sonoridades rockabilly. Eso si
Mikel si tiene ciertas poses de sus grandes ídolos en varios momentos recordaba a
Elvis Presley. Pero además de en lo musical, también se nota en lo vocal. Tal vez porque está dando los últimos conciertos de esta gira de 2 años y porque está algo cansado de cantar las mismas siempre, aunque varie ciertas canciones según concierto, se lo notó algo cansado. Las cantó de otra forma, más descompensado entre la música y voz, muy al estilo de Lou Reed.
A pesar de ellos su hora y media funcionó muy bien. Fue un repertorio bien elegido, aunque sobraron varios temas en solitario del donostiarra como
Mañana o una de sus mejores temas efn solitario como es
Cartas de Amor ( Cuando no hay Amor) con esa pose muy de
Elvis cogiendo la guitarra acústica como si fuese una metralleta. En cuanto al repertorio de
Duncan Dhu destacaron
Esos Ojos Negros, con un público emocionado cantando el principio del tema compuesto por
Diego Vasallo, un clásico como
Una Calle de Paris, la maravillosa
Rozando la Eternidad y su pop elegante con buenas melodías o
Palabras sin Nombre. En fin un sinfín de recuerdos sobrevolaron el Puerto Viejo. El público estaba muy feliz de lo que estaba viendo y disfrutando y a
Mikel y su banda se les veía también disfrutar de la velada.
Tras meter en la recta final sonidos algo más experimentales gracias a una notable banda en la que destacó el guitarrista Rubén Caballero y las teclas de Mikel Azpiroz. Así sonaron canciones como
Mundo de Cristal, La Casa Azul o inclusive el primer single que lanzó en solitario como fue
A un Minuto de Ti con un gran final. Sin bises ya que
Mikel dijo que no iba a hacer el paripé de marcharse para luego volver sonaron ante la gran alegría de los presentes auténticos clásicos de los donostiarra como la coreadisima
Cien Gaviotas y cerrar por todo lo alto con
En Algún Lugar poniendo al público a cantar y saltar. Tanto
Mikel como su banda y el público salieron muy satisfechos de la velada para el recuerdo. Fue un gran directo centrada en las canciones, en donde
Mikel casi ni se dirigió al público. Al final y al cabo ers un festival con un tiempo establecido y prefirió tocar antes que hablar mucho. Además el concierto fue muy variado en lo musical. Hubo pop, hubo rock, rockabilly, boogie...