Puntual a la cita salía
Noel Gallagher´s High Flying Birds ante fuertes ovaciones del público que llenaba Kobetamendi. Con mucho británico,
Noel y su banda no decepcionaron y ofrecieron un gran concierto. Cada canción sonaba como un himno en las campas de Kobetas. Desde un comienzo atronador con
Fort Knox se notaba que iba a ser un concierto especial.
Noel se ha rodeado de una gran banda con sección de vientos incluida, 2 teclados y dos coristas. El primer single de su nuevo disco
Holy Mountain fue el segundo tema de la noche que también fue cantado por un público que disfrutaba de su directo.
Noel estuvo tan serio como de costumbre y tan solo daba las gracias en castellano e inglés. Poco más dijo y se dedicó a tocar y cantar.
Con una bandera del Manchester City,
Noel y su banda seguían repasando temas de recientes como
It´s a Beatiful World. A mitad de concierto y ya con la banda clásica de dos guitarras, batería, bajo y teclados sonó el primer tema de
Oasis Little by Little. El público se animó todavía más. El sonido era perfecto, la banda estaba engrasada y llegó uno de los momentos álgidos de la velada noventera.
Wonderwall, el gran clásico de
Oasis escrito por
Noel Gallagher pero cantado por su hermano. El público exultante alzaba los brazos al cielo en señal de alegría. Poco más tarde llegó el mejor tema de la noche.
Don´t Look Back in Anger también de
Oasis pero esta vez si cantada por
Noel. Un tema que sonó más desnudo, acústico y tranquilo para que los presentes degustarán su calidad y consiguieran una conexión total entre banda y público. Y así como un suspiro terminó el gran concierto de
Noel Gallagher pero antes el británico nos tenía guardada una sorpresa. Saludo militar con la mano al lado de la cabeza y
All you Need is Love de los
Beatles, toda una referencia para el inglés. Impresionante cierre de uno de los grandes conciertos del festival.
Con un gran Hello sobre la pantalla daba comienzo el concierto/ espectáculo de
Gorillaz en el
Bilbao BBK Live. A la 01:45h. la otra estrella de los noventa,
Damon Albarn salía al escenario con un proyecto diferente (de los muchos que tiene). Con la potente
M1 A1 daba comienzo su directo en el que llamaba poderosamente la atención la banda que llevaba el británico. Con mayoría negroide en su banda, destacaban los hasta 6 coristas que llevaba y la potente banda con personalidad propia.
Tranz, Last Living Souls no tardaron en llegar y tampoco tardó mucho
Damon en bajarse del escenario y subirse a las vallas para estar más cerca del público. Se le veía exultante, con ganas, feliz y dispuesto a que esta noche fuese inolvidable. Más tarde comentó que sus padres había viajado hasta Bilbao para verle por lo que dejaba claro que era un concierto especial.
Por las pantallas se iban sucediendo los dibujos animados con los personajes de
Gorillaz y es que es un proyecto multidisciplinar. Pero también aparecían desde actores como
Bruce Willis (
Stylo) o
Jack Black (
Humility) a raperos con
Snoop Dogg. Mención especial para el tema
Andromeda con unos bonitos visuales.
Damon también estuvo activo musicalmente y tocó teclados, guitarra tanto acústica como eléctrica y hasta un keytar, típico teclado de los 80 que se toca como una guitarra. Una de las marcas de identidad del grupo es que es un proyecto abierto a colaboraciones. Así desfilaron por el escenario
Peven Everett en
Strobelite y la muy animada de
Jamie Principle en
Hollywood. Ya en la recta final uno de sus temas más celebrados
Feel Good Inc. de los comienzos de la banda y
Souk Eye como cierre. Llegaron los bises, como cabía esperar. Tras un tema instrumental llamado
Lake Zurich y de nuevo sobre el escenario principal con, gabardina esta vez, la esperada colaboración de
Benjamin Clementine en
Hallelujah Money metiéndose una vez más al público en el bolsillo. Retomando los graves altos y una banda en ebullición
Kids with Guns ( si muchos visuales van de armas, guerras y aviones disparando) y terminar definitivamente con el gran himno de
Gorillaz,
Clint Eastwood para contentar todavía más a los presentes. Un concierto muy digno, diferente, divertido en muchos tramos en el que destacó por encima de la figura de
Damon Albarn la impresionante banda que le acompaña.
En fin las dos estrellas del britpop de los 90 ofrecieron conciertos notables. Uno fiel a su estilo, más clásico y con gustos por las melodías y el otro con sonido más moderno y experimentando con otros sonidos. Pero los dos dejaron un gran sabor de boca.